DÍA 7: El día en que… en mi cuarto apareció un pájaro negro sin vida

Hoy no sabía qué escribir. Me he sentado unas tres horas frente al computador sin éxito hasta que una de mis hermanas ha enviado un meme al grupo de la familia en Whastapp:

Continúa leyendo «DÍA 7: El día en que… en mi cuarto apareció un pájaro negro sin vida»

DÍA 6: El día en que… conocí la nieve

Jugar con la nieve suena básico para medio mundo. Pero para una niña de un país tropical que vive en un región en donde no hay temporadas y la vida pasa entre días con lluvia y sin lluvia, con una temperatura promedio de 25 grados y que puede extenderse hasta los 35, jugar la nieve es algo extraordinario. A veces algo inalcanzable.

Continúa leyendo «DÍA 6: El día en que… conocí la nieve»

DÍA 5: El día en que… aprendí a nadar

Crecer en un pueblo tiene un sinnúmero de ventajas. Una de ellas es que las frutas siempre están en el patio de tu casa y otra es que, si tienes un río cerca, jamás vas a pagar por clases de natación. Y aunque lo más lógico es que alguien nos enseñe a nadar y se nos den algún inflable o chaleco de seguridad… lo cierto es que eso de la lógica, en los pueblos, no existe…

Continúa leyendo «DÍA 5: El día en que… aprendí a nadar»

DÍA 1: El día en que… aprendí a decir chef

¡Hola, mundo! Este es el primer post de este mini proyecto de 365 días en que me he propuesto escribir una historia al día para en algún momento, dentro de muchos años, poder leerlas junto a quienes amo y sobre todo para ver si en este proceso mejoro mi nivel de escritura. 

Así que here we go!

Continúa leyendo «DÍA 1: El día en que… aprendí a decir chef»